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TABLA DE CONTENIDO

¿Por qué se escribió este libro?

BREVE BIOGRAFÍA DEL AUTOR

PREAMBULO

CAPÍTULO I

CAPÍTULO II

CAPÍTULO III

CAPÍTULO IV

CAPÍTULO V

CAPÍTULO VI

CAPÍTULO VII

CAPÍTULO VIII

EPÍLOGO

BIBLIOGRAFÍA

OTRAS OBRAS DEL AUTOR












El Eln por dentro


Historia de la cuadrilla Carlos Alirio Buitrago


Coronel Luis Alberto Villamarín Pulido



Ediciones LAVP

www.luisvillamarin.com














El Eln por dentro

Historia de la cuadrilla Carlos Alirio Buitrago

Colección Conflicto Colombiano (9)

© Luis Alberto Villamarín Pulido

© Ediciones Luis Alberto Villamarín Pulido

Tel 9082624010

New York City

USA

www.luisvillamarin.com

Email: lualvipu@hotmail.com, lualvipu@latinmail.com

info@luisvillamarin.com, lualvipu@gmail.com

Actualización a marzo de 2017

ISBN: 9781370137138

Publisher: Smashwords, Inc.

Sin autorización escrita del autor, no se podrá reproducir este libro ni parcial ni totalmente, ni en ninguna de las formas impresas o electrónicas, químicas, de audio, de video, reprográficas o gráficas. Todos los derechos reservados. Hecho el depósito de ley en Colombia.






¿Por qué se escribió este libro?

Corría el año de 1990. Terroristas del Frente Carlos Alirio Buitrago del Eln, asesinaban campesinos, asaltaban entidades crediticias y sembraban el terror en el Oriente Antioqueño, con énfasis en San Carlos. Cuándo aparecía el Ejército en el área, los criminales vestidos de civil, se confundían entre los labriegos, que los protegían, temerosos por las represalias.

La base militar de Juanes ubicada a 50 kilómetros de San Carlos, tomó contacto con algunos familiares de los terroristas, casi todos campesinos de la región, para buscar la desmovilización voluntaria de los guerrilleros. Una mañana llegó Libardo Clavijo, un campesino curtido por el rudo trabajo del agro. Con la sencillez y sensatez de la raza paisa, la misma que descuajó la montaña para construir su futuro, habló sin tapujos:

—Mi capitán: Mi hija Rubiela Clavijo alias Marina, si es guerrillera del Eln. La incorporó el padre Bernardo López Arroyave en Estación Cocorná en 1980. La envió a estudiar a la Normal de señoritas de Barrancabermeja, donde terminó de formarse como revolucionaria con unas monjas amigas del padre. Cuando regresó a Estación Cocorná, los jefes del Eln le ordenaron que no trabajara como profesora con los niños, sino que se fuera para el monte con ellos, a educar los revolucionarios. Para mayor desgracia, otro hijo se metió a las autodefensas del Magdalena Medio que dirige Ramón Isaza. Me atormenta pensar que en cualquier momento se enfrenten y se maten dos seres humanos que llevan mi sangre—

Con los ojos llorosos el campesino agregó:

—Solo le pido el favor, que si mi hija muere o queda herida en combate contra el Ejército, le ruego por lo que más quiera, que me entreguen el cadáver o me digan en qué hospital está—

Con el vívido recuerdo de aquel dramático momento, que resume la realidad de una guerra fratricida y absurda, y con la ingente documentación recaudada acerca de la historia de la cuadrilla Carlos Alirio Buitrago del Eln, surgió la idea de escribir una crónica analítica, que resume una de las etapas de la sempiterna violencia que azota a Colombia, como consta en los testimonios, análisis y referencias bibliográficas condensados en las páginas venideras.







BREVE BIOGRAFÍA DEL AUTOR

Luis Alberto Villamarín Pulido, natural de Fusagasugá-Cundinamarca, coronel de la reserva activa del Ejército colombiano, con 25 años de experiencia militar, más de la mitad de ellos dedica do a las operaciones de combate contra grupos narcoterroristas en el país.

Distinguido entre sus compañeros de armas en quehaceres operacionales y académicos castren ses, pues, además de ser un brillante comandante de tropas en el campo de batalla, ha plasmado su visión investigativa en 33 libros y más de 1000 artículos de su autoría, relacionados con el complejo conflicto colombiano, el terrorismo internacional, la geopolítica, la defensa nacional y la historia patria.

Miembro de la Sociedad Bolivariana de Colombia, la Academia de Historia del Huila y la Academia Colombiana de Historia Militar; este oficial lancero, paracaidista y contraguerrillero rural ha recibido los galardones "Latino Literary Awards 2003" por el libro La Silla Vacía en Los Ángeles-California; "Verdadero Orgullo Hispano 2006" por la obra Delirio del Libertador, en Elizabeth New Jersey; y "Premio Internacional de Literatura, Jairo Hoyos Salcedo 2009" en Washington D.C, por el texto Complot contra Colombia.

Algunas de sus obras han sido traducidas a idiomas inglés, portugués, alemán, francés y polaco. Su libro titulado En el Infierno es base para una película en Hollywood-California, y los demás textos son utilizados como material de estudio en prestigiosas universidades del mundo, tales como Harvard en Estados Unidos, Complutense en España, Autónoma de México y Los Andes de Colombia, para la elaboración de tesis de pregrado, post grado, maestrías o doctorados en temas afines a sus escritos.

Ha sido entrevistado como analista especializado para programas de opinión en estaciones de radio y televisión de diversos países, de manera individual o como participante en paneles de expertos internacionales en asuntos estratégicos atinentes al terrorismo, los conflictos armados, la guerra de guerrillas, la geopolítica, la defensa nacional y la seguridad hemisférica.

El Instituto Colombiano de Ciencia y Tecnología de Colombia (Colciencias) avaló su registro en el CVLAC en las especialidades de Ciencias Militares, Ciencias Políticas y Ciencias Sociales, en la base de datos que agrupa a los investigadores científicos de Latinoamérica y el Caribe.


PREAMBULO

En todos los escenarios académicos, políticos o militares que se analiza el complejo conflicto colombiano, es reiterativa la pregunta:

—¿Cuál es la razón para que hasta la fecha haya sido imposible neutralizar a la guerrilla en el país?—

Para responder este interrogante es necesario abordar varios asuntos. Un somero resumen histórico de la cuadrilla Carlos Alirio Buitrago del autodenominado Ejército de Liberación Nacional (Eln), podría ser un referente para despejar la incógnita o parte de ella, a partir de los orígenes de la subversión comunista, sumados a su crecimiento cuantitativo y cualitativo, así como a la total responsabilidad frente a tal hecho, por parte de la dirigencia política que ha gobernado a Colombia durante el último siglo.

Entre junio y septiembre de 1973, tropas del Comando Operativo N°. 10 comandadas por el entonces coronel Hernán Hurtado Vallejo demolieron los reductos armados del primer Eln, durante la Operación Anorí que condujo a la baja en combate de los principales cabecillas, entre ellos los hermanos Manuel y Antonio Vásquez Castaño, dos de los fundadores del grupo terrorista, creado en Cuba en 1963 con la complicidad de la dictadura cubana de los hermanos Fidel y Raúl Castro.

Pero producto de la politiquería del entonces pre sidente Alfonso López Michelsen, los escasos sobrevivientes del Eln salieron de un cerco táctico en el sur de Bolívar, se reabastecieron con el sostenido apoyo de la dictadura cubana y la extorsión a la petrolera Manessman en Arauca, y así, reorganizaron las estructuras clandestinas, hasta llegar a constituir una persistente agresión contra la institucionalidad y la vigencia del sistema republicano

Entre las redes de apoyo de aquel Eln, que no fueron procesadas judicialmente, quedó la familia Castaño Idárraga asentada en el área rural de Segovia-Antioquia.

Entre los remanentes urbanos del Eln quedó el sacerdote católico Bernardo López Arroyave, quien activó una célula clandestina con varios seminaristas, otros clérigos y unas religiosas adscritas a las comunidades eclesiales de base que laboraban en una institución educativa en Barrancabermeja, incluida una monja española identificada como alias de Pilar, años después concubina del sacerdote español Manuel Pérez Martínez.

Sin arredrarse por la contundente derrota en Anorí, la Dirección Nacional Provisional del Eln reactivó el proceso subversivo en Antioquia. Para el efecto la familia Castaño Idárraga fue trasladada hacia la vereda Santa Rita del Corregimiento Las Mercedes de Puerto Triunfo. Al mismo tiempo fue enviada a esa zona, la familia Ciro Londoño, procedente del suroeste antioqueño, la cual había sido reclutada para integrar el Eln por otro sacerdote católico.

Días después el padre Bernardo López A. inició a “nuclear” en Santa Rita a potenciales guerrilleros, primero vinculados a comités de todo tipo de actividades sociales, culturales y políticas. Desde los sermones iniciales, López Arroyave transmitió a los campesinos el concepto del desde la óptica comunista “verdadero” Jesús anticapitalista y redentor de los pobres.

Según su obsesivo criterio, Jesús fue un combatiente, contrario a las injusticias sociales y las desigualdades socioeconómicas, que para resolverlas requería de una hermandad alzada en armas en nombre de Dios.

Aquellos revolucionarios conceptos alrededor de la fe cristiana basada en la Teología de la Liberación, se diseminaron por las veredas de San Luis, Cocorná, San Carlos y Puerto Triunfo, el Corregimiento Samaná y la ve reda La Independencia de San Luis, y mediante ellos se incorporaron al Eln familias enteras tales como Buitrago Ramírez, Gómez Peña, Mazo Martínez, González Monsalve y otras, que encabezadas por Ricardo Castaño Idárraga alias Gerardo, fueron enviadas de inmediato a recibir entrenamiento militar en la Serranía de San Lucas, que luego regresaron a Santa Rita y alrededores, con la tarea concreta de construir un movimiento ilegal político-religioso-armado en la zona, acorde con la filosofía marxista-cristiana del grupo Golconda y la nueva estrategia del Eln manejada por religiosos con alto nivel intelectual y no por semianalfabetos como Fabio Vásquez Castaño.

Entretanto las redes urbanas del Eln en Medellín enviaron como ideóloga del naciente grupo a la monja y socióloga de la Universidad Bolivariana, Patricia Gaviria alias Viviana, para “educar” las bases guerrilleras en los criterios de sanidad en campaña, doctrina del Eln y organización de células revolucionarias.

Por aquella época, grupos de sicarios financiados por algunos ganaderos del Magdalena Medio Antioqueño y el cartel de Medellín habían iniciado a asesinar a las células de apoyo de la novena cuadrilla de las Farc que delinquía en la misma zona desde hacía casi una década. Por esta razón la presencia de la nueva estructura clandestina del Eln, dio pie para el incremento de la violencia y las obvias masacres anticomunistas, en respuesta a las atrocidades cometidas por la guerrilla en la región.

El 17 de septiembre de 1982, pistoleros al servicio de las Autodefensas Campesinas del Magdalena Medio asesinaron a sangre fría a los hermanos Carlos y Alirio Buitrago, a su primo Fabián Buitrago, a su tío Gildardo Ramírez y al joven Marcos Marín, todos miembros de la congregación religiosa dirigida por el sacerdote Bernardo López Arroyave y algunos de ellos ya integrantes activos del grupo terrorista.

Esta masacre marcó el inicio de una prolongada etapa de violencia y terrorismo en el suroriente antioqueño, incluida la zozobra vivida durante casi dos décadas por los viajeros en la autopista Medellín-Bogotá, así como la literal estigmatización de poblados violentos que padecen San Carlos, San Luis, San Francisco, Cocorná y Granada en Antioquia, asolados por la cuadrilla Carlos A lirio Buitrago (CAB) fundada en memoria de los dos cuadros políticos del Eln.

En el área afectada por el CAB confluyen elementos geoestratégicos y geopolíticos de primer orden para la economía nacional tales como el aeropuerto José María Córdova, la autopista Medellín-Bogotá, las hidroeléctricas de Punchiná, Calderas y la Holanda, así como el empalme del oriente antioqueño con el Magdalena Medio.

Dirigidos por los “palmeros” del frente noroccidental de guerra asentado en Medellín, las familias encabezadas por los Buitrago Ramírez y Castaño Idárraga, desarrollaron la estrategia diseñada por el sacerdote López, hasta constituirse en la zozobra del suroriente antioqueño y a la vez justificar a los finqueros para que financiaran grupos de justicia privada, mediante barbaridades que fueron iguales o peores a las cometidas por los “elenos” en la zona, cuyos cabecillas entrenados en Cuba hicieron contactos con delincuentes internacionales incluida la pintoresca pareja de esposos alemanes de apellido Mauss, dedicada a negociar secuestros.

Perseguido por sus andanzas ilegales, Bernardo López, fue trasladado a Barrancabermeja y luego al norte del país, donde fue asesinado por las autodefensas ilegales en Sincé (Sucre).

Por su parte, los “Buitragos” asesinaron alcaldes, concejales y finqueros, atentaron contra las hidroeléctricas y cementeras, secuestraron comerciantes o ganaderos y humildes campesinos, se impusieron por la fuerza del terror sobre la autopista Medellín-Bogotá, reclutaron a cientos de integrantes de las milicias populares rurales, e incrementaron el número de combatientes hasta 400 efectivos, es decir hasta llegar a ser la estructura armada más fuerte de todo el Eln.

A comienzos del nuevo siglo, tropas de la Cuarta Brigada condujeron una intensa ofensiva contra esta cuadrilla, hasta desvertebrarla, reducir sus efectivos a menos de la mitad, capturar a algunos cabecillas y lograr la desmovilización de otros.

No obstante, este grupo sigue siendo fuerte con a sentamientos clandestinos en los sindicatos oficiales del departamento de Antioquia, las universidades y las juntas de acción comunal, imbuidos por la Teología de la Liberación mediante propaganda realizada por los integrantes de las comunidades eclesiales de base, las milicias populares, y las bases revolucionarias de masas, además de las ingentes sumas de dinero recibidas por concepto de secuestros, lavado de activos y tráfico de estupefacientes.

Igual que sucede frente al problema de las Farc, ni el Estado colombiano ni la sociedad en general tienen claro el concepto de qué es el Eln y cuáles son los fines que pretenden, mucho menos cuales son los procedimientos internos que garantizan su supervivencia.

Dado el complejo entramado clandestino, los nexos con personas claves en el entorno socio-económico y la militancia subrepticia de células sin identificar, no se ha podido derrotar militar-mente la guerrilla. No es porque su discurso tenga un contenido político o de cambio social a favor de las clases menos favorecidas como pretenden hacer creer sus propagandistas.


CAPÍTULO I

TEOLOGÍA DE LA LIBERACIÓN

¿Qué es la Teología de la Liberación?

La Teología de la Liberación es una revolucionaria corriente de interpretación teológica de la fe cristiana, surgida al interior de la Iglesia católica latinoamericana, al término del Concilio Vaticano II realizado en 1967, presidido por Paulo VI, y después por la Conferencia Episcopal de Latinoamérica(CELAM) realizada en 1968 en Medellín (Colombia).

La Teología de la Liberación nació en América Latina en un momento histórico de crecientes tensiones sociales políticas, económicas y culturales, en el que en campo de la fe se cuestionó que durante casi cinco siglos América Latina importó la teología concebida en los monasterios de Europa, para demostrar que la dependencia de esta parte del planeta res pecto al llamado Primer Mundo, no sólo es económica y política, sino también eclesial y teológica

En esencia, la Teología de la Liberación pretende responder con argumentos pragmáticos a la pregunta de cómo ser cristiano en un continente oprimido, y a preguntas complejas verbigracia:

—¿Cómo conseguir que la fe no sea alienante sino liberadora en todos los sentidos?—

Desde entonces, algunos sacerdotes y comunidades eclesiales de base practican y aceptan los lineamientos procedimentales de esta teología en varios países de América Latina. La Iglesia católica mantiene una postura cauta frente a la Teología de la Liberación.

Las primeras manifestaciones de esta teología se evidenciaron en Brasil, a partir de 1957 cuando comenzó a tomar forma un Movimiento de Comunidades de Base dentro de la iglesia católica.

Siete años después, en 1964, este movimiento definió el Primer Plan Pastoral Nacional 1965-1970. Este fenómeno social ocurrió en Brasil, al mismo tiempo que el educador Paulo Freire, desarrolló un nuevo método para alfabetizar mediante un proceso de concienciación, al que se sumaron movimientos estudiantiles y de trabajadores de Acción Católica, así como intelectuales católicos.

Debido a la agitación mundial derivada de las tesis del comunismo soviético, la expansión continental clandestina de la revolución cubana al continente y la presencia propagandística de aparatos de difusión cultural de China Comunista, algunos cristianos empezaron a utilizar conceptos marxistas-leninistas para analizar la sociedad brasileña y latinoamericana.

Pronto la tendencia ideológica y práctica de la nueva concepción de la fe cristiana surgida en Brasil se ex tendió a Europa, donde el cardenal Emmanuel Suhard, de París, había fundado la Misión de Francia que permitía a algunos sacerdotes trabajar en las fábricas para acercarse al mundo obrero.

Debido a los criterios encontrados que surgieron de esta experiencia, en 1965 el papa Paulo VI ordenó el regreso de esos sacerdotes a sus parroquias de origen.

Pero el punto crítico del inicio de la Teología de la Liberación, fue el ingreso del cura Camilo Torres Restrepo a las guerrillas del Eln en octubre de 1965, cuando además pronunció un breve mensaje, que se convirtió en haz de luz para quienes siguieron sus pasos:

—No se dejen vencer. Cristo está con nosotros. Es de los nuestros. Y la historia es historia de salvación. Permanezcamos en la historia y seremos sus profetas—

Su ejemplo fue tomado por otros sacerdotes y católicos del común, que posteriormente tratarían de continuar su obra no solo en Colombia, sino en toda América. Atraído por las ideas de la Teología de la Liberación, el sacerdote asturiano Gaspar García Laviana, se unió a las guerrillas sandinistas que en esa época combatían contra la dictadura de Anastasio Somoza en Nicaragua y los sacerdotes españoles Manuel Pérez Martínez, Domingo Laín Sáenz y José Antonio Jiménez se vincularon al Eln.

Años más tarde, Manuel Pérez Martínez llegaría a ser el cabecilla principal de este grupo terrorista y se le conocería en los medios de comunicación como el cura Pérez.

Fundamentos de la Teología de la Liberación

La Teología de la Liberación condena la situación estructural de empobrecimiento que sostiene la pobreza, por lo tanto se fundamenta en:

1. Opción preferencial por los pobres.

2. La salvación cristiana no puede darse sin la liberación económica, política, social e ideológica, como signos visibles de la dignidad del hombre.

3. Eliminar la explotación, la falta de oportunidades e injusticias de este mundo.

4. La liberación como toma de conciencia ante la realidad socioeconómica latinoamericana.

5. La situación actual de la mayoría de los latinoamericanos contradice el designio histórico de Dios de que la pobreza es un pecado social.

6. No solamente hay pecadores, sino que hay víctimas del pecado que necesitan justicia y restauración.

En síntesis, la relación cristianismo-pobreza, es definitiva para difundir la religión católica. Por esta razón, apoyada o criticada, la Teología de la Liberación difunde el evangelio cristiano con un peculiar estilo, tanto en países en desarrollo como en aquellos menos favorecidos en lo económico, al argumentar:

—La necesidad de hacer la conversión de toda la Iglesia para una opción preferencial por los pobres, con miras a su liberación integral—

—Esta opción, exigida por la realidad escandalosa de los desequilibrios económicos en América Latina, debe llevar a establecer una convivencia humana digna y fraterna y a construir una sociedad justa y libre—

Soporte teológico y conceptual

Con base en que la injusticia e inhumanidad crecen en los países industrializados, y que la globalización de la economía lleva a la falta de solidaridad de las sociedades, sus seguidores afirman que la Teología de la Liberación es la primera alternativa contra el capitalismo en Latinoamérica.

En este sentido es concebida como una reflexión crítica de la praxis histórica a la luz de la palabra con base en que:

Los derechos del pobre son derechos de Dios según el libro del Éxodo 22:21-23, y Proverbios 14:31 ,17:5, pues Dios eligió a los pobres como consta en Santiago 2:5. Por ende, Dios asumió la opción preferencial por los pobres para salvar a la humanidad.

Además, según Mateo 5:3 Jesucristo se identificó con los pobres y dijo que quien se relaciona con el pobre, trata con el hijo de Dios a tal punto que esa relación será el criterio principal para lo que vendrá durante el Juicio Final como consta en Mateo 25:31-46.

Así, los pobres son víctimas del pecado extendido que se convierte en un pecado social como estructura de acciones y omisiones que mantienen la opresión, la injusticia y la explotación.

Es un pecado que va más allá de los pecados individuales. En tal situación de pecado el Reino de Dios es rechazado y el sistema de pecado lucha contra las comunidades y personas que anuncian la buena noticia de la libe ración del pecado.

Desde esa óptica la humanidad puede salvarse de esta generación perversa (Hechos 2:40), por medio de nuevas relaciones sociales de comunión, de plena solidaridad, de espiritualidad comunitaria que permitan que todos aporten, para que cada persona pueda resolver sus necesidades (Hechos 2:42-47); unas relaciones de amor y fe, no solo de palabra, sino en los hechos como consta en Juan 3:16-19 y en Santiago 2:14-17.

Desde cuando apareció de la Teología de la Liberación, el Vaticano ha sido cauto para referirse al asunto. Aunque Paulo VI la calificó como una necesidad, sus asesores la cuestionaron dada la complejidad de juntar los preceptos cristianos de justicia, paz y equidad, con los postulados marxistas-leninistas de la violencia y el terrorismo contra la especie humana.

El Grupo Golconda

Golconda fue una asociación de clérigos católicos colombianos que decidieron trabajar a finales de los años 60 y comienzos de la década de los 70, bajo la orientación de lo que luego se conocería como Teología de la Liberación, ideada por algunos sacerdotes, para tomar las riendas del Eln procubano e integrado por bandoleros comunistas, para inculcarles el cristianismo-marxista como dogma de fe revolucionaria y ejemplo de liberación política, armada y religiosa en el continente.

Entre los asistentes a este evento político-religioso estaba el sacerdote Bernardo López Arroyave, meses antes ordenado como tal, por el Paulo VI durante ceremonia que presidió el Pontífice en Bogotá en 1968.

La heterogénea composición de Golconda facilitó manifestaciones de diversas posiciones políticas y libertades sin dependencia jerárquica. Por ejemplo, aunque en el grupo participaba el obispo Gerardo Valencia Cano, el sacerdote René García asumió la dirección de las actividades corporativas, pero Valencia manejaba los asuntos desde la sombra.

La primera reunión del grupo se realizó en julio de 1968 en la finca Golconda ubicada en el municipio de Viotá, departamento de Cundinamarca, Colombia. De esta circunstancia surgió el nombre de la asociación y se proyectó la misma costumbre en el Eln de denominar eventos por los sitios en que ocurrieron hechos con circunstancias similares tales como Campo Queso, Anacoreto, Campo Línea, etc.

En las reuniones de Golconda se analizó la situación social, económica y política colombiana y el papel de la Iglesia Católica.

En la segunda sesión de Golconda efectuada en diciembre de 1968, en Buenaventura-Valle, con la asistencia clandestina de los hermanos Fabio, Antonio y Manuel Vásquez Castaño, bajo el auspicio del obispo Valencia Cano, se emitió un plan de acción basado en puntos coincidentes con la nueva plataforma ideológica del Eln, que dio mayor claridad político-organizativa al grupo, frente al terrorismo interno y la acción bandoleril que hasta la fecha había impuesto la férrea mano de Fabio Vásquez:

1) Conocer objetivamente la realidad nacional.

2) Usar un método científico para la investigación y la acción.

3) Mantener un compromiso con la acción revolucionaria en contra del imperialismo y la burguesía.

4) Mantener una perspectiva de conjunto nacional e internacional.

5) Actualizar internamente a la iglesia y liquidar su maridaje con el Estado.

6) Reprobar el capitalismo e instaurar una sociedad que eliminara la explotación del hombre por el hombre.

7) Generar solidaridad con los que luchan por el cambio urgente y profundo de estructuras socioeconómicas y políticas.

8) Rechazar la maniobra divisionista del pueblo, que hacían los partidos tradicionales.

9) Rechazar el presupuesto de guerra, que no defendía la soberanía nacional, pero si reprimía las luchas populares, para defender los intereses de la minoría dominante.

10) Unidad de acción de los luchadores populares, para crear un frente revolucionario.

11) Respaldar la denuncia con hechos constructivos y en positivo.

¿Quién fue Bernardo López Arroyave?

Bernardo López Arroyave nació en Montebello-Antioquia en 1933, en el seno de una numerosa familia campesina de 22 hermanos, de filiación conservadora y muy católica, prueba de ello, es que tres de sus hermanos también fueron sacerdotes.

Bernardo López estudió Derecho en la Universidad Pontificia Bolivariana de Medellín, donde se graduó como abogado, y se enroló a las juventudes conservadoras que lo llevaron a ser diputado de la Asamblea Departamental de Antioquia.

En 1961 Bernardo López Arroyave llevó la vocería para la apertura oficial de la campaña presidencial de Guillermo León Valencia en Bello-Antioquia, junto a la casa natalicia del expresidente Marco Fidel Suárez.

Debido a su religiosidad y los contactos que hizo con sacerdotes en la Universidad Pontifica Bolivariana, sumada al conocimiento directo que tuvo desde niño del drama de la pobreza en el departamento de Antioquia, en 1962 se retiró de la política e ingresó al Seminario de Vocaciones Tardías de la Ceja-Antioquia, donde conoció instructores y condiscípulos que compartían el pensamiento de los sacerdotes renovadores brasileños, incluido Ernesto Cardenal, quien posteriormente fue ministro de Cultura de la dictadura sandinista de Nicaragua.

El discurso que pronunció Bernardo López Arroyave, el 15 de febrero de 1986, en el Club Infantas de Barrancabermeja, cuando se cumplieron 20 años de la muerte en combate de Camilo Torres Restrepo, permite entender las razones de su conducta revolucionaria proterrorista y su militancia en el Eln.

—Compañeros que en esta tarde tenemos la dicha de reunimos en asamblea popular, para celebrar el vigésimo aniversario de la caída de Camilo Torres, combatiendo en Patio Cemento:

—Sepamos, de una vez por todas, que Patio Cemento no es un lugar de muertos, es el símbolo de la resurrección y el faro prendido en la mitad de la patria, para iluminar la oscuridad horrenda de la oligarquía, que ha de caer bajo el peso del combate popular—

—No hay, por esto, un momento más feliz en la vi da de un hombre, que aquel en que se descubre que la vi da sólo tiene sentido cuando uno toma la inquebrantable decisión de perderla, para que la historia cambie y el pueblo viva—

—Esta tarde, compañeros, vengo aquí con la misma consigna —guardadas las proporciones— con la mis-ma consigna del gran Camilo. Vengo como sacerdote, co-mo revolucionario y como hombre que se fraguó en la oscura cárcel que llaman dizque las "Escuelas del Derecho", que no son más que las cárceles de la opresión; porque yo hice carrera de Derecho en la Universidad Pontificia Bolivariana, y me parece que nunca anduve más torcido en mi vida—

—Como cristiano tuve la oportunidad de vivir, con la mayor intensidad, lo que se llama la religiosidad popular. Creía a ojos cerrados en todo lo que enseña, en todo lo que enseñaba la Iglesia tradicional. Viví con una gran honestidad ese proceso—

—Después ingresé a la Universidad Pontificia Bolivariana en donde pude hacer la carrera de Derecho, y me di cuenta de cómo se engaña al pueblo y cómo se manipula la cultura en favor de las clases dominantes. Yo repetía como un pobre loro de la costa (no quiero decir que los costeños sean loros), repetía como un mismo loro:

—La propiedad privada es intocable y el que la tiene puede hacer, deshacer y volver a hacer lo que le dé la gana con ella. Y yo lo repetía con la mayor ingenuidad. ¿Cómo no iba a repetirlo, si pertenecía al Partido Conservador colombiano?—

—Después ingresé al seminario porque entré en la dinámica de religiosidad popular. Es muy natural que un muchacho de conducta más o menos aceptable pueda ingresar a la escuela sacerdotal, y en lo mío, por ese alegre deseo de servir a los pobres que aprendí en un hogar pobre—

—Ingresé al seminario pero con los mismos criterios con que se ingresaba siempre al seminario: criterios arribistas. Les voy a hacer una confesión esta tarde, que no le he hecho a nadie: cuando ingresé al seminario después de haber sido abogado y diputado a la Asamblea con gloria, ingresé con el no disimulado e inconfesable deseo de ser obispo—

—En el seminario me encontré con un sacerdote español, más o menos de la estirpe de Do-mingo Laín, y allí, al encontrarme con él, empezó a quitarme las vendas que me habían ocultado la realidad popular por tantos años; y trabajé con él. La primera vez que me encontré con él no hice más que bostezar porque no lo entendía—

—¿Cómo lo iba a entender si estaba tumbándome todos los privilegios a que yo aspiraba y que abrigaba des de siempre? Y cuando logré entenderlo, y cuando logré descubrir lo que este hombre me decía, descubrí mi propia historia, compañeros:

—Descubrí el hambre que yo sufrí de niño; descubrí la historia de mi padre, campesino, que en el año 30, cuando la crisis, un millonario del pueblo le quitó su pequeña parcela, por la desgraciada deuda de treinta pesos—

—Y al otro día comenzó mi padre, hombre bueno y transparente, limpio y maravilloso como el campesinado colombiano, comenzó a trabajarle al terrateniente por la vil suma de dos pesos, desde las seis de la mañana hasta las seis de la tarde, para podernos dar un mendrugo de pan, pues no comíamos, por ejemplo, carne, en toda la semana—

—Y en los siguientes nueve años, después de la muerte de mi padre, yo aguanté hambre; apenas con un mendrugo de pan por la mañana y otro por la tarde, tenía que ir a la escuela—

—Y esa historia que se me había ocultado, esa historia que había estado enterrada bajo una aparente religiosidad, se me destapó por fin, pues pude comprender que no hay derecho, en nombre de Cristo liberador, a taparle el proceso revolucionario a los pueblos—

—Perdónenme, compañeros, si esto va adquiriendo como visos de autobiografía, pero en manera alguna quiero que ese sea el objetivo central. Lo que estoy buscando es que ustedes adviertan un proceso que muchas veces no alcanzamos a visualizar con exactitud, y en el cual podemos correr serios peligros, de no hacer crecer el movimiento popular—

—Les estoy contando cómo yo pertenecía a la religiosidad popular; les estoy contando mi proceso: como yo pertenecí, por arribismo, por arribismo natural y consecuente, pertenecí a la clase oligárquica: fui diputado a la Asamblea (de Antioquia) por el Partido Conservador—

—Todo esto lo estoy contando para que vean cómo los procesos hay que aceptarlos, porque la mayor par te de los que estamos aquí, los mayores, o fuimos conservadores o fuimos liberales, no para vergüenza nuestra, sino como fruto natural de la organización capitalista, a través de su aparato político—

—Entonces, cuando yo en el seminario logré descubrir estas cosas, comencé, con la misma honestidad con que había hecho otras, comencé a luchar. Fruto de ese espíritu combativo que nació al pie del sacerdote español fue el que me expulsaran del seminario. Me expulsaron del Seminario de la Ceja. Me mandaron para la Universidad Javeriana—

—Y ya cuando uno está tocado de este virus maravilloso y gigantesco de los procesos revolucionarios, sabe, de una vez por todas, que es incapaz de dar un paso atrás y que está muy dispuesto a tomar en sus manos la consigna del gran Camilo:

—Ni un paso atrás y lo que ha de ser, que sea—

—Después, compañeros, al salir como sacerdote al trabajo, me han tocado estos dulces lugares: Puerto Berrío, Puerto Boyacá, Estación Cocorná, Virginias, San Vicente de Chucurí, y el último fue Virginias en que, en el cuarto atentado de cuarenta hombres del MAS, entraron y tumbaron todas las puertas de la casa cural y permitió Dios que no estuviera yo ahí sino en una vereda, y si no, ustedes saben cuál habría sido la suerte que me hubiera correspondido—

—Entonces, todo esto es un proceso: es el proceso que con devoción, que con amor, que con entusiasmo, que con consagración revolucionaria tenemos que hacerle a nuestro pueblo—

—Nuestro pueblo está oprimido. Nuestro pueblo no solamente está explotado a nivel económico sino que padece todavía una explotación más salvaje: la explotación cultural—

—Hay que verlo que es el bombardeo de la prensa, de la radio y de la televisión sobre la mente campesina, que no ha podido dar los primeros pasos en la posibilidad de leer y escribir, para entrar en un proceso crítico que le permita visualizar las brutalidades del sistema en que nos movemos—

—Por eso hay que negar pastillitas al hombre pobre, así sea conservador o liberal, así nos insulte, porque nosotros sabemos que él también es producto de toda esta doloroso tragedia que tendió la oligarquía sobre el pueblo colombiano—

—Cuando me acerco a los señores obispos, los comprendo; cuando me acerco a mis compañeros sacerdotes, los comprendo:

—Trato de dar un mensaje desde mi vida, como lo dio Camilo, porque yo entiendo lo que significa des-prenderse de esa cosa horrible que son las incitaciones del capitalismo. ¿Saben ustedes lo que es, que a uno como cura salido de un ambiente campesino, le ofrezcan un carrito?—

—¿Saben ustedes lo que es eso? ¿Saben ustedes lo que significa vivir en la mejor casa del pueblo? ¿Saben ustedes lo que significa tener la bondad, el servicio, y la reverencia de todo un pueblo? ¿Saben lo que ocurre? ¿Saben lo que eso corrompe a gran parte de la Iglesia de Jesucristo? ¿Saben lo que eso significa?—

—Compañeros: mi mensaje esta tarde viene a decirles –respetando profundamente a los compañeros que no tienen creencias, que no tienen fe-: compañeros, yo lo que sé de mi es que me siento con la alegría de estar inmerso en el proyecto revolucionario. Me siento alegre—

—Les decía, compañeros, que el momento más privilegiado en la conciencia de un ser humano, es cuan-do aprende a asumir que hay tales valores por los cuales luchamos, que ya la vida solamente se siente como válida en función de la entrega total a esos ideales. Y el primero en mostrar esas calidades, esa fuerza indestructible de un espíritu creador y de un espíritu consciente, Jesús de Nazaret—

—Cuando él iba hacia Jerusalén, les dijo a los apóstoles: "Miren, a mí nadie me quita la vida, yo la entrego voluntariamente". Y la entregó voluntariamente, porque con esa entrega, con ese gran grito perdido en el calvario, Jesús de Nazaret iba gritando a la humanidad entera:

—Vale la pena morir cuando se trata de construir la fraternidad universal; vale la pena morir cuando se trata de hacer caer del poder a los opresores; cuando se trata de hacer que todos los que quieran dominar y aplastar a los hombres caigan para que surja libre, espontánea y generosa, la conciencia universal de que somos hermanos, y la que como tales debemos vivir, si queremos vivir en paz. La paz solamente, entonces, puede surgir, como producto de la igualdad de todos los hombres—

Por eso esta tarde, compañeros, digamos con alegría, con entusiasmo y con fe, y con nuestro gran compañero Camilo Torres: La lucha es larga, comencemos ya.

—Como dice la Instrucción sobre algunos aspectos de la Teología de la Liberación (Sagrada Congregación para la Doctrina de la Fe, 6 de agosto 1984):

—La liberación es ante todo y principalmente liberación de la esclavitud radical del pecado. Su fin y su término es la libertad de los hijos de Dios, don de la gracia—

—Lógicamente la liberación reclama de múltiples esclavitudes de orden cultural, económico, social y político, que, en definitiva, derivan del pecado, y constituyen tantos obstáculos que impiden a los hombres vivir según su dignidad. Discernir claramente lo que es fundamental y lo que pertenece a las consecuencias es una condición indispensable para una reflexión teológica sobre la liberación.

Algunos sacerdotes católicos en el Eln

Al término de la reunión que en 1987 configuró en los campamentos de Casa Verde la Coordinadora Guerrillera Simón Bolívar (CGSB) conformada por las Farc, el Epl, el M-19, la UC-Eln, el cura Pérez explicó a los asistentes el proceso como un grupo de sacerdotes ingresó al Eln y tomó las riendas del grupo terrorista:

—El primero y más importante fue el padre Camilo Torres, el segundo fue Domingo Laín y José Antonio Jiménez. Ellos eran dos sacerdotes de mi promoción que hacían equipo conmigo y que juntos vinimos a América y a Colombia, y nos vinculamos juntos también al Ejército de Liberación Nacional en aquel tiempo—

—Domingo Laín nació en un pueblito de Zaragoza, en la región de Aragón. El pueblito se llama Panissa; de una familia muy pobre, campesina. A la edad de diez años marchó al seminario porque su familia era muy católica, muy trabajadora, profundamente honrada—

—Domingo, después de que vivió varios años en el seminario de Zaragoza, él, en sus deseos de convivir siempre con los más pobres, fue a estudiar a Bélgica con los padres blancos, con la idea de ir, en principio, a África. Pero los padres blancos vivían muy alejados de la realidad de los pobres, y rechazando de plano el que hubiera que luchar contra la injusticia. Eso hizo que Laín se saliera de ese seminario y se vinculara al grupo de sacerdotes que veníamos para América Latina—

—Domingo Laín estuvo como sacerdote en los barrios Meisen y Tunjuelito, al sur de Bogotá, muy pobres, Él vivía en su barrio, y al mismo tiempo que cumplía todos los oficios de sacerdote con la comunidad, trabajaba como obrero para ganar el sustento de su vida—

—Eso hizo que fuera aprovechando una serie de condiciones en el acompañamiento a la gente de sus barrios, y que hubiera una serie de movilizaciones y de protestas en las cuales Domingo estaba presente.

—Al mismo tiempo era muy claro en la explicación de la palabra del Evangelio a su comunidad. De porqué la pobreza que ellos vivían no era porque Dios quería, sino por la injusticia social a que eran sometidos por la explotación de los ricos—

—Eso, lógicamente, trajo problemas con las comunidades eclesiásticas de Bogotá, las cuales le pidieron que mejor saliera de la Diócesis. En esa realidad nos reunimos Domingo, José Antonio y yo, para analizar qué hacer ante esa expulsión que le habían hecho las autoridades eclesiásticas a Domingo, cuando la ilusión de todos nosotros era venirnos para Colombia—

—Afortunadamente estaba monseñor Isaza, que era arzobispo de Cartagena, quien estaba dispuesto a recibirnos, y habiendo hablado con él, decía que aunque fuera en los barrios más pobres. Y él decía que eran precisamente los barrios donde casi ningún sacerdote quería ir. Para nosotros era muy bueno que eso fuera así—

—De ahí que nos viniéramos juntos a Cartagena. Después de casi un año en Cartagena, ya en la vida de los tres es que somos expulsados. El último en ser expulsado por su actividad en el barrio fue precisamente Domingo (Laín). Él fue expulsado por su actividad en el barrio, pero finalmente por unas conferencias que pronunció durante la celebración de la Semana Santa en Bogotá—

—Después de que habíamos sido expulsados de Cartagena, él se fue a Bogotá y celebró una Semana Santa en la Universidad Nacional. Ese fue el último acto legal de su sacerdocio que realizó en Colombia. De ahí de la Universidad Nacional fue trasladado al aeropuerto y, expulsado, ahí sí, por las autoridades civiles—

—Queríamos ser un grupo en el que los sacerdotes colombianos, o de origen colombiano, encabezaran esa decisión, para que no se nos pudiera tachar o tachar a la organización, de vincular extranjeros—

Hicimos una reunión con doce sacerdotes que estábamos en la misma línea de trabajo. Todos asumíamos la decisión de vinculación a la guerrilla—

—No era una cosa individual sino que a partir del compromiso que habíamos hecho como grupo de Golconda, veníamos trabajando en una pastoral de liberación y comprendiendo que la salida era el socialismo; que para llegar a esa salida, realmente había que enfrentar, en una forma violenta, las estructuras de opresión que había en Colombia. Por eso cuando ya puertas se cierran para otro tipo de trabajo, somos un grupo bastante numeroso, como Vicente Mejía en Medellín, Manuel Álzate en Cali, René García en Bogotá, Roberto Becerra en Bucaramanga—

—Había otros misioneros que estaban por el Alto Sinú, otros por los Llanos. Había sido también la participación con monseñor Valencia Cano—

—Esa decisión la seguimos bastantes compañeros, si bien por dificultades muchos de esos compañeros siguieron trabajando pero en una relación más marginal con la guerrilla, sí todos dentro de ese gran sentido de liberación popular. Ahí tomamos esa decisión, el grupo de sacerdotes de ingresar a la guerrilla, y en ese momento somos expulsados de Colombia, pero nos mantenemos firmes y consecuentes con esa decisión—

—Ahí es donde hacemos ya conexión con voceros del Eln en Europa y venimos clandestinamente para la guerrilla—

El ingreso al Eln del francisca no Diego Cristóbal Uribe, denota la influencia de la vida y obra de Camilo Torres así como la Teología de la Liberación señalada por el Grupo Golconda, dentro de sectores revolucionarios del sacerdocio católico y al mismo tiempo, un reflejo de la creciente estructura clandestina de religiosos que pretendían des de la sombra de sus ministerios pastorales, organizar un movimiento político-religioso-armado que los llevara al poder en nombre de Cristo liberador.

Diego Cristóbal Uribe terminó estudios clericales en el Seminario de La Ceja, pocos años antes que Bernardo López Arroyave ingresara a esa institución educativo-religiosa, lo cual infiere que el virus revolucionario proterrorista, preexistía en ese claustro desde antes que Camilo Torres fuera al monte y López Arroyave hiciera tránsito ideológico hacia el marxismo-leninismo.

Según la versión del Cura Pérez:

—Diego Cristóbal es otro sacerdote, colombiano, que ya murió pero estuvo vinculado a la guerrilla, aunque mucho tiempo antes estaba colaborando con la organización—

—Cuando más dificultades tenía la organización, él da el paso de irse a la guerrilla y bregar a trabajar mucho para lograr que la organización saliera delante de la crisis en que se encontraba—

—Él se ordenó de sacerdote y desde antes estaba muy ligado con la pastoral en relación a los pobres. Su vida sacerdotal la realizó en Buenaventura haciendo un trabajo con las negritudes que son gentes muy pobres. Después fue trasladado a Bogotá. Mientras estuvo en su parroquia hacia un trabajo pastoral muy liberador—

—En esa actividad es que él debe pasar a la clandestinidad por algunas dificultades que se presentaron en el trabajo desde la clandestinidad, o desde su situación de miembro clandestino de la organización—

—El compañero, rápidamente en su vinculación a la guerrilla tiene un gran prestigio porque tanto se logró asimilar y adecuar a las condiciones de vida del campo, como al mismo tiempo aportas mucho en la actividad militar y el desarrollo político de masas—

—Él rápidamente adquiere responsabilidades en el Frente Camilo Torres, que fue donde estuvo, y después paso a nuestra dirección nacional provisional. Siendo miembro de nuestra dirección nacional provisional, es que muere el compañero en un combate en Suratá—

NA: Se aclara que Diego Cristóbal Uribe, laboró bajo la dirección del obispo de Buenaventura Valencia Cano, uno de los integrantes de Golconda a partir de 1968.

Respecto a otros sacerdotes que se convirtieron en terroristas agrega el Cura Pérez:

—Aurentino Rueda ha sido muy mencionado por que ha adquirido trascendencia también, porque ha tenido responsabilidades en la organización. El primer franciscano que se vinculó al Eln, es colombiano, que también por su dedicación al trabajo con las comunidades en Bucaramanga, él comenzó cada vez más a adentrarse en ese compromiso de liberación de los pobres.

—El compañero después de que también tuvo que pasar a la clandestinidad por algunas dificultades que se presentaron en su trabajo, también se vinculó a la guerrilla y también se supo adecuar rápidamente a las condiciones de vida del campo—

—Eso hizo también que el compañero fuera asumiendo responsabilidades en la guerrilla y en la organiza ción. Él está vivo pero hablamos de él por lo que es una persona conocida por el enemigo, y también es un compañero que ha aportado mucho a esta lucha—

—Hay muchos otros sacerdotes católicos que colaboran y hasta podría decirse que son del Eln, pero cada uno de ellos en su parroquia, y por eso no es prudente ni conveniente hablar de ellos, por ahora—

El Eln y la Teología de la Liberación

La segunda reunión del Grupo Golconda realizada en Buenaventura, bajo el auspicio del obispo Valencia Cano, marcó un nuevo hito en la concepción revolucionaria del Eln, pero los cambios fueron lentos, y solo hasta después de la Operación Anorí que aniquiló más de la mitad de los terroristas y que con la masacre de Anacoreto, ordenada por Fabio Vásquez Castaño contra sus compinches, condujo al ascenso del cura Pérez en la cúpula terrorista y la integración más efectiva de los sacerdotes de la Teología de la Liberación y las comunidades eclesiales de base, casi todas clandestinas, asentadas en el Suroriente, el Magdalena Medio y el Nordeste Antioqueños, proyectadas a largo plazo para tomar el poder político en Colombia e imponer una dictadura comunista.

La dinámica de alienación mental de los futuros terroristas del Eln, fue dirigida de manera metódica y científica por los cabecillas, hasta llegar al punto crucial de puntualizar y reiterar dos preguntas básicas de alto contenido religioso cristiano-marxista en el comportamiento integral de los revolucionarios armados que combinan el terrorismo comunista con la interpretación extremista de la biblia.

Así consta en el Estatuto Orgánico del Eln:

  1. . ¿Quién es un eleno?

Es la persona o conjunto de personas que tienen una concepción real del mundo que las rodea, e interpretan la realidad social orientada por la necesidad de cambio en una forma constante, colocando al hombre como el centro de toda transformación social, dentro de una política revolucionaria definida

2. Misiones históricas de un eleno

a. Desarrollar la política organizativa dentro del pueblo para construir el “poder popular”.

b. No ser dogmático y tener una guía ideológica definida (marxista-leninista).

c. Ser integral en todos los niveles.

d. Ser vanguardia de la revolución para que el pueblo sepa que proponemos.

e. Demostrar permanente esmero en su formación.

En contraste, para la politóloga Diana Duque Gómez:

—Desde cuando Camilo Torres ingresó al Eln, la zona de San Vicente y El Carmen de Chucurí, se han convertido en una especie de “santuario” para la ahora llama da Unión Camilista, Ejército de Liberación Nacional (UC -Eln)—

—Con Camilo Torres Restrepo y después a través del grupo Golconda, se inicia la participación de un sector de la iglesia católica colombiana, en el Eln. Posteriormente tal iglesia subversiva adopta el populista dogma antidemocrático de la Teología de la Liberación que ha encontrado en la UC-Eln su mejor expresión armada—

—A finales de septiembre de 1990 el cura Manuel Pérez Martínez aseguró que “para nosotros Cuba es un proyecto auténtico. Seguimos admirando a Cuba. El tercer mundo no tiene otra perspectiva que el socialismo (totalitarismo)—

En entrevista con la chilena Marta Harnecker, el terrorista Felipe Torres del Eln agregó:

—La Teología de la Liberación es la expresión de un movimiento de base que ha rejuvenecido a la iglesia en América Latina y se ha enfrentado a la iglesia tradicional y jerárquica. Para los revolucionarios es un fenómeno muy interesante al cual debemos abrirnos, mucho más cuando es la Teología que asume el marxismo como herramienta de análisis—

—Hemos estudiado la experiencia de Camilo y nos parece que su proyecto de Frente Unido sigue siendo válido. Se trataba de un frente político amplio con perspectivas de poder y con un programa de unidad de la clase popular, sin distingos políticos o religiosos. Ese frente articulado a la conducción de la vanguardia, es el espacio en el que pueden encontrar su realización política las in-quietudes de cristianos del pueblo oprimido y creyente—

—Recogemos el planteamiento del Che que cuando los cristianos se vinculen al proceso revolucionario, la revolución latinoamericana será invencible—

—Cuando tratamos de superar el empirismo de la primera época quisimos hacerlo de la mano del marxismo. Pero ¿cuál era el marxismo y el leninismo que se conocían en América Latina en las décadas del 60 y del 70?

Ahora, el movimiento revolucionario se ha aboca do a la tarea de construir con la metodología marxista una teoría más latinoamericana de la revolución. A ello ha contribuido no sólo el pensamiento y la obra de la revolución cubana (Fidel y el Che), sino también el extraordinario aporte del sandinismo—


CAPÍTULO II

EN SANTA RITA NACIÓ UN FRENTE GUERRILLERO

Entorno político y geopolítico de la región

Estación Cocorná, uno de los cuatro corregimientos que componen el municipio de Puerto Triunfo Antioquia, es un pequeño caserío, típico epicentro rural de la organización política, geográfica y administrativa colombiana, al que los domingos confluyen los campesinos de las veredas circunvecinas, para hacer mercado, asistir a misa, compartir unas cervezas, saludar a los compadres, participar en las ferias y fiestas, votar en época electoral, asistir a consultas médicas, hacer una llamada telefónica de larga distancia, o a solucionar asuntos agropecuarios.

Por lo general, la vida en estos corregimientos es monótona, y su rutina casi siempre se altera, por hechos de sangre, ya que por razones atávicas, muchos campesinos colombianos cargan consigo el virus de la violencia.

La colonización irregular y desprogramada del área rural de Puerto Triunfo está ligada con la construcción del Ferrocarril del Magdalena a comienzos del siglo XX, los desplazamientos de campesinos derivados de la violencia liberal-conservadora de los años 50 y 60, la construcción de la autopista Medellín-Bogotá en 1966, la ganadería, el auge del turismo y luego del narcotráfico a finales de la década de los 70.

Las fértiles tierras de la Estación Cocorná, recibieron en 1954 colonos de filiación conservadora provenientes de San Luis y otros municipios del Oriente Antioqueño, que huían de la guerra con los liberales.

Manuel Buitrago y su esposa Herlinda Ramírez, ocuparon en esa época, unos terrenos baldíos en zona rural de Estación Cocorná.

En compañía de sus familiares descuajaron la vegetación tropical, y con otros colonos fundaron la vereda Santa Rita, donde vieron nacer sus hijos, y con espíritu comunal, lograron que a pesar de la distancia, el Estado les construyera la Escuela Pública y los auxiliara para el mantenimiento del camino de herradura para sacar sus productos al puerto sobre el río Magdalena o al caserío.

En el Corregimiento de Las Mercedes, cerca de Santa Rita, se instaló el colono Ramón Isaza proveniente de Sonsón y allí fundó la finca La Estrella. Pronto Manuel Buitrago y Ramón Isaza en condición de líderes comunales campesinos y abnegados trabajadores de la tierra, estrecharon una amistad que los unió por años, hasta cuando el Partido Comunista y las Farc, impulsaron la violencia terrorista en la región, al mismo tiempo que el Eln envió a sus comisarios políticos a abrir zona en ese sector del Magdalena Medio.

Durante dos décadas, las familias Buitrago e Isaza, participaron en alegres fiestas campesinas amenizadas con tiples, bandolas y guitarras, tocados con destreza por miembros de ambas familias, habilidad en la que se destacaban los hermanos Carlos y Alirio Buitrago, dos inquietos e inteligentes jóvenes, buenos futbolistas, estudiantes aplicados y agricultores dedicados.

En artículo titulado la Estela Roja de Ramón Isaza, la revista Semana resumió como el amigo entrañable de Manuel Buitrago se convirtió en el líder civil antiterrorista de Puerto Triunfo y alrededores:

—Desde principios de los años 70 las Farc habían colonizado la región. Tenían el control político, pues los alcaldes de casi todos los municipios eran del Partido Comunista, secuestraban a su antojo a los ganaderos y comerciantes, y extorsionaban a todo el mundo—

—Se dice, con razón, que en esta región la guerrilla cometió el error histórico que la hizo in-viable para siempre: incapaz de quitarles el dinero a los más ricos, se ensañó con los campesinos medios. Arruinó la economía. Desplazó a los propietarios. Llenó de miedo los caminos—

—La Estrella, la finca de Ramón Isaza, era uno de los blancos que las Farc tenían en la mira. Entonces decidió aplicar la ley del talión. El 22 de febrero de 1978 fue hasta el batallón de Puerto Berrío, donde le entregaron ocho armas—

—Para entonces la autodefensa era legal. Los militares la promovían sin recato, sin imaginar cómo terminaría la historia. Con esas primeras armas, Isaza emboscó a 20 guerrilleros del noveno frente de las Farc que, según sabía, se dirigían a su finca a secuestrarlo—

—Ese día los sorprendió y los derrotó. Empezó a cobrarles dinero a otros ganaderos para sostener el grupo, que cada día crecía más. En pocos años las Farc fueron expulsadas del Magdalena Medio—

Por su parte, con ayuda de Cuba, Nicaragua, contactos en Europa y el ingreso de varios sacerdotes y monjas a sus estructuras, el Eln había superado los problemas internos derivados de la derrota militar en Anorí, la masacre interna de Anacoreto y la consecuente salida de Fabio Vásquez Castaño, las disensiones internas del replanteamiento y la captura de gran parte de la red urbana en Bogotá conocida como el febrerazo de 1977.

Una de las decisiones de ese proceso, fue aprovechar la capacidad intelectual de varios sacerdotes, monjas y feligreses que compartían la idea de la Teología de la Liberación y ya militaban en el Eln a nivel político-programático de la mixtura cristianismo-marxismo, para enviarlos a diferentes lugares del país con la tarea de construir el movimiento revolucionario armado desde comunidades cristianas campesinas, con énfasis donde ya habían incrustado alguna familia perteneciente al Eln.

Para el efecto, ya estaba en Santa Rita, la familia Castaño Idárraga, que salió de Segovia-Antioquia después de la operación Anorí, con la tarea específica de preparar el terreno para ampliar la cobertura del Eln en el Magdalena Medio.

Como se infiere de lo escrito por Carlos Medina Gallego en su libro, Eln, una historia de los orígenes, Primera Edición, Rodríguez Quito Editores, Bogotá-Colombia octubre de 200, el envío de esa familia a Santa Rita correspondía a un plan concreto del Eln para superar los errores políticos y militares cometidos en Anorí y obedecía a la ya notable influencia de los sacerdotes revolucionarios que planeaban a largo plazo tomarse el poder e instaurar una dictadura similar a la cubana, fuente de inspiración, del grupo terrorista resumido en:

—La necesidad de crear bases políticas al interior de la población, que sean un apoyo sólido para la guerrilla y que a la vez, orienten y dirijan al pueblo en el desarrollo de sus luchas, en términos de impulsar en cada acción el proyecto político de la organización armada—

—La urgencia de crear organización clandestina al interior de las masas (autodefensas revolucionarias y milicias populares), para que sea el mismo pueblo el que desarrolle la guerra—

—La necesidad de desarrollar un proceso de formación ideológica, política y militar sólido, con cada aspirante a convertirse como combatiente del Eln, que lo con vierta en un verdadero cuadro revolucionario—

—La obligación de planear minuciosamente todo operativo guerrillero en una forma integral que comprometa lo político-ideológico, lo táctico-operativo y lo logístico—

—Desarrollar un permanente trabajo de masas, de organización y concientización para que se movilicen y denuncien los hechos de represión que se cometan contra ellas en la guerra—

—El campo (áreas rurales) es el escenario principal para la construcción del Eln y es a la vez la retaguardia—

En síntesis, Carlos Medina Gallego concluyó que:

—(…) estaba llegando a su fin un estilo de organización que había sobrevivido en medio de una prolonga-da crisis y que no encontraba el camino para resolver los problemas de orden estructural del proyecto revolucionario y del desarrollo de la guerra—

Andanzas del sacerdote Bernardo López Arroyave

Como lo afirmó en el discurso en el Club Infantas, Bernardo López fue expulsado del seminario de La Ceja, debido a las posiciones críticas que asumió frente a la jerarquía eclesiástica, la forma como se aplicaba la doctrina social de la iglesia y la falta de mayor identidad de la iglesia católica colombiana con los postulados revolucionarios de Camilo Torres Restrepo, muerto en combate como terrorista del Eln.

En una ocasión, correspondió al seminarista López Arroyave, predicar dentro de una ceremonia a la cual asistían algunos obispos. Con fogosa oratoria los criticó en público por incumplir los votos de pobreza y por el ejercicio dominante del poder. Por este incidente, fue expulsado del seminario de La Ceja.

De manera que no es clara en la historia del terrorismo comunista contra Colombia, Bernardo Arango Henao, obispo de Barrancabermeja, recibió en su diócesis al seminarista López A., y le pagó la terminación de los estudios de teología en la Universidad Javeriana de Bogotá, luego incidió para que fuera ordenado por el papa Paulo VI, después le permitió hacer parte de Golconda y lo nombró párroco en Puerto Berrío y Puerto Boyacá, donde sufrió un atentado terrorista en 1972 por su postura ideológica a favor de la revolución comunista armada.

Pomo consta en memoria, resistencia y esperanza. Testimonios, escritos por el cuestionado cura Giraldo Javier, S.J., Colombia. Aquellas muertes que hicieron resplandecer la vida ese a los informes de las autoridades civiles además de los comentarios que publicaban los medios de comunicación, el obispo Arango Henao, ignoró los incendiarios sermones del padre Bernardo López Arroyave:

—En sus homilías e intervenciones públicas fue implacable con los ricos, con la injusticia y la explotación, con la corrupción y el engaño, con la politiquería sucia y con la educación alienante—

—La denuncia en sus labios fue cruda y violenta, y su afán por abrirle los ojos a los pobres y explotados para que sacudieran toda clase de yugos, fue apasionado y cautivante. Por eso, frente a él era imposible permanecer neutral. Rápidamente se ganaba el odio y la persecución de los poderosos y el cariño, la solidaridad y la admiración de los humildes y de los inconformes—

Construcción de un grupo terrorista

A principios de 1978, llegó al Corregimiento de la Estación Cocorná, área rural del municipio de Puerto Triunfo Antioquia, el sacerdote Bernardo López Arroyave, acompañado por tres religiosas españolas de nombre Pilar, María Luisa y Casilda, enviadas a Colombia por medio de los contactos internacionales del cura Pérez con religiosos y terroristas de Eta, que apoyaban su proyecto político-estratégico contra Colombia.

La primera sorpresa para los campesinos de esa región tradicionalista y católica, fue que el clérigo los llamaba “compañeros” o “compas”, no exigía confesión previa para comulgar, o lo que les era más extraño, que utilizaba palabras soeces en sus conversaciones.

Por ejemplo, a Gonzalo hermano mayor de la familia Buitrago Ramírez, que vivía en Medellín y cuando visitaba a Santa Rita, López Arroyave lo llamaba:

—Hijo de p... judío errante—

Al extraño comportamiento del padre López Arroyave, se añadía que las dos religiosas no vestían los rigurosos hábitos de hermanas de la caridad, que desde siempre utilizaban las demás monjas que evangelizaban en la región y que su conducta era populachera y de abierta integración socio-cultural con los campesinos.

—Vengo—repetía el Padre Bernardo López Arroyave— a crear Comunidades Eclesiales de Base, que asuman el cristianismo con una óptica social comprometida con la revolución y la construcción de una sociedad justa y humana: la socialista—

Después de transitar por toda la jurisdicción eclesiástica de su parroquia y conocer en persona a todos los campesinos, López y las tres monjas comenzaron a dar forma al proyecto revolucionario armado.

Así, el latente virus de la violencia fue estimulado entre los campesinos de Estación Cocorná y alrededores por medio de las novedosas propuestas de liberación campesina promovidas por el sacerdote López Arroyave, máxime que la colonización de esta zona se incrementó con personas de diferentes partes del país debido al paso del ferrocarril, la cercanía al río Magdalena y a la relativa facilidad de llegar a la autopista Medellín-Bogotá, en el sector de Puerto Triunfo.

El instinto migratorio de los pobladores de Estación Cocorná y la tradición aventurera de los antioqueños facilitaron el auge de la violencia, que por obvias razones convenía a los dirigentes nacionales del Eln que seleccionaron ese lugar para que López Arroyave iniciara a construir estructuras armadas con respaldo por temor o simpatía de la población civil, en un corazón geopolítico vital a largo plazo para los objetivos estratégicos del grupo terrorista.

Como ya se anotó, con antelación a la llegada de López Arroyave, el Noveno Frente de las Farc, enviado por el Partido Comunista a abrir zona en esa región, es decir a realizar trabajo político-organizativo dentro de la población civil para fortalecer la revolución armada, realidad que había desatado una guerra muerte con las Autodefensas Campesinas del Magdalena Medio, creadas por los ganaderos para retaliar las tropelías guerrilleras contras sus familiares y propiedades.


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